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8
Una serie para atesorar
Tengo 25 años, y 'Merlí' es la serie que me hubiera gustado ver diez años atrás. Nuestros jóvenes están acostumbrados a consumir productos adocenados, sitcoms de instituto que potencian clichés y prototipos engañosos. 'Merlí' es una serie adolescente, pero sobre todo muy madura. Transmite valores, invita a pensar y produce emociones. Se dirige a un abanico muy amplio de espectadores: con independencia de la edad que se tenga, se sea alumno o docente, cada uno podrá apreciar en la serie pequeños destellos de verdad, escenas que ha vivido, dudas que ha experimentado y reflexiones que en algún momento hicimos pero que no nos atrevimos a verbalizar. En definitiva: 'Merlí', por su riqueza artística y su vocación ciudadana, es el modelo de ficción que debería promover la televisión de nuestros días.

Merlí, un personaje redondo y muy complejo, habla y actúa sin filtro alguno, y eso produce un gran malestar en el instituto donde trabaja. Los profesores se sienten incómodos ante sus originales métodos pedagógicos, mientras que su descaro y sinceridad potencia una sorprendente catarsis en cada uno de sus alumnos. La serie hace confluir la evolución académica y anímica de todos los personajes con el temario de Filosofía que el protagonista explica en sus clases, un punto de vista que enriquece su premisa juvenil. En consonancia con esa idea, los títulos de sus episodios coinciden con los nombres de distintos filósofos, demostrando que la verdadera enseñanza educa por y para la vida, partiendo de referentes reales y dispuesta a transformar el devenir de sus protagonistas. Puede parecer un discurso muy poético, una carambola narrativa cargada de idealismo, pero en un momento de zozobra como el que nos ha tocado vivir una serie como 'Merlí' invita al debate y abre los ojos.

Pero ahí no terminan las virtudes de la serie revelación de esta temporada. Pocas veces podemos encontrar un reparto de actores jóvenes tan brillante, con una solvencia y naturalidad apabullante. La ironía de las 'merlinadas' del magistral Francesc Orella apuesta por un humor inteligente muy loable, en las antípodas de la chabacanería de otras producciones que, a priori, se dirigen a públicos y tratan temáticas similares. La serie contiene uno de los discursos más acertados sobre el despertar de la sexualidad y de la homosexualidad, sin ñoñeces ni eufemismos: estoy seguro que la sensibilidad con la que la serie trata estas cuestiones tenderá puentes entre padres e hijos. Y además, pocas veces el lenguaje de una serie con personajes que estudian bachillerato resulta tan auténtico: en este sentido, el catalán que hablan sus protagonistas es actual, vivo y creíble, muy lejos de las muletillas prefabricadas que solemos escuchar en la pequeña y la gran pantalla actual.

Empecé diciendo que tengo 25 años y que 'Merlí' es la serie que me hubiera gustado ver diez años atrás. Y aquí ya no habla el bloguero que escribe reseñas, sino el alumno que fui no hace tanto y el docente que me gustaría ser en un futuro. Entiendo perfectamente las ansias de Joan por rebelarse contra sus padres, por mucho que éstos sólo quieran lo mejor para él. También a Bruno, una buena persona que de manera inconsciente hace daño a los demás para evadirse de sus fantasmas. O el espíritu de superación de Pol, las dudas de Gerard, los miedos de Ivan, la madurez de Mònica, la humanidad de Tània, la espontaneidad con pasado doloroso de Oliver o las ganas que tiene Berta por sentirse querida y aceptada por el grupo. Trece capítulos para reír y, por qué no, para echar alguna que otra lágrima sana. Sólo queda felicitar y dar las gracias al director Eduard Cortés, a su vastísimo reparto, a su equipo técnico y a su creador, Héctor Lozano: 'Merlí' es una serie para atesorar.

@Xavicinoscar, Cinoscar & Rarities
http://cachecine.blogspot.com.es/
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104 de 110 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Como por arte de magia
Llevaba varios años sin seguir una serie de TV3 y cuando anunciaron Merlí me picó la curiosidad. Vi el primer capítulo y no estuvo mal, tampoco me encantó pero le di una oportunidad y empecé a verla cada semana. Y la cosa mejoró bastante. Me animo a hacer esta crítica porque para aquellos los que no sepan catalán van a volver a emitirla en castellano en La Sexta dentro de poco. Y os animo a verla (aunque desconozco si el nuevo doblaje la "destrozará" un poco). Para los que sí, está tanto en Youtube como en TV3 a la carta.

Yo creo que el concepto de la serie en si es interesante desde el principio y la propia abarca varios temas de la vida de un estudiante a la vez que lo mezcla con los problemas, algo surrealistas, del profesor protagonista. Estos problemas van ganando en profundidad con cada capítulo, añadiendo nuevas subtramas y algún giro inesperado, la gran mayoría acertados.

Los actores están magníficos, creo que cada uno de los estudiantes se mete de pleno en su papel y espero que todas esas caras, la mayoría desconocidas, aparezcan en futuras producciones. Y que decir de Franscesc Orella como Merlí. Un nombre que bien parece el de un mago, y en cierta parte, lo es. Está magnífico y posee una gracia innata con ese personaje, y a veces tiene diálogos bastante interesantes, a la vez que es un personaje bastante sinvergüenza con las mujeres.

Cada personaje madura poco a poco con cada error que va cometiendo y al final todas las tramas se resuelven de forma satisfactoria, culminando en la escena final del último capítulo, con una canción muy bien escogida para el momento y que, al menos a mi, me deja con muchas ganas de ver una segunda temporada. Espero que se animen a hacerla.

Yo os la recomiendo, no es una obra maestra, pero dentro de las series "para adolescentes" está bastante por encima de la media. Y si podéis, en catalán, que algunos chistes perderían gracia.

Por cierto, me cuesta creer que el usuario rambleta44 sea profesor de filosofía, con una crítica tan barata y simplona de la serie. O quizá solo tenga falta de sentido del humor. Pero ni caso. No es una serie falsa, ni estúpida, ni mala. Es la vida misma. ¿Exagerada? Puede que a veces, pero es realista y no trata al espectador de estúpido en ningún momento.

Lo mejor: Los actores lo bordan y todas las tramas se vuelven más ricas pasados unos capítulos. El capítulo final y el de la fiesta.

Lo peor: Al principio puede parecer algo simplona. Que alguna trama amorosa se repita.
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35 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
La serie que llevaba tiempo esperando
Excelente, creo que sería la palabra que en mi opinión resume esta serie. No conocía a ninguno de los actores, pero a medida que veía los capitulos me iba encantando como lo hacían. El personaje de Francesc Orella me parece genial, tiene algunas partes que dices "por diós, que tío más grande" y otras que dices, "¿por que habrá hecho esto?". Esa dualidad hace que me encante el personaje de Merlí, porque aunque parezca que algunas cosas las hace mal finalmente ves que todo lo que hace tiene un fin que es bueno para los distintos personajes. En algunas cosas puede que se parezca a House, pero Francesc le da un toque personal que los distancia. Esta misma dualidad, aunque enfocada de otra manera, se aprecia desde el primer momento de la serie e incluso en los trailersn en el personaje de Bruno (su hijo, interpretado por David Solans), mezclando un malestar constante con momentos de alegría que no se terminan de entender, aunque se resuelven con el paso del tiempo. El resto de personajes hacen perfecta referencia a los típicos alumnos de una clase (varios años mi clase ha sido bastante parecida a la representada en la serie), en los cuales no voy a profundizar para no estropear la serie.
El planteamiento del guinista a la hora de escribir esta serie me ha gustado bastante, desarrollando un personaje de la filosofía, aunque no demasiado y no necesariamente de forma exacta ya que no es el planteamiendo de la serie, y enlazando a partir de él el capítulo completo, aunque con tramas que aparecen en distintos capitlos. Esta es tambien la gracia que tiene la serie, cada capitulo aporta algo nuevo pero tambien mantienen todos una misma unidad argumental para no ser cada capítulo independiente.
Últimamente había perdido bastante la fé en las series nacionales, simplemente seguía una serie de aquí desde hace unos cuantos años, pero esta producción me ha hecho recuperarla. Me alegro un montón porque el trabajo de estos grandes actores a los que ahora no voy a perder la pista, ha tenido un gran reconocimiento en Cataluña y ahora se extiende a todo el panorama nacional.
Lo único que le veo fallo es el doblaje al españo. Si bien es cierto que lo han hecho los propios actores, no me termina de convencer. Recomiendo verla en Catalán porque solo así se puede apreciar todo lo buena que es esta serie.
Para finalizar, simplemente decir que todo aquel que pueda verla, que la vea, merece muchisimo la pena
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25 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La mejor serie sobre un instituto que he visto hasta ahora
Debo reconocer que la serie no es para todo el mundo. Quien quiera un curso en video de Filosofía no le va a satisfacer. Quien busque un documental sobre la docencia y la vida en los institutos, tampoco.

Es una serie de ficción, centrada en un instituto donde se incorpora un profesor poco convencional que en vida real, probablemente, no duraría una semana en el desempeño de su trabajo.

El personaje es entrañable, cercano, no se atiene a las normas sociales y le importan realmente los alumnos. Es el profesor que cuando éramos estudiantes nos habría encantado tener.

Destacar el trabajo interpretativo de todos los actores y muy especialmente, el de Francesc Orella. Un gran actor que encaja como un guante en el papel. Se nota que disfruta durante su interpretación.

También quiero destacar la calidad interpretativa de los actores jóvenes. Se nota que tienen una gran preparación y trabajan bajo una excelente dirección de actores. La calidad de su interpretación es, en mi opinión, es muy superior al de otras series de temática similar.

Los distintos capítulos abordan distintas temáticas de actualidad, incluso en ocasiones con un tinte social. Es como un bombón con una sabrosa cobertura que agrada al paladar, pero que al mismo tiempo esconde en su relleno trocitos de pequeñas moralejas.

Una serie con alma que ha sabido atraer a un público muy diverso.

Espero que en sucesivas temporadas sepan mantener el listón tan alto.
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18 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¿Nunca te has preguntado "¿Que pasaría si...?"? - Buena serie, muy directa
Merlí es una serie que engancha desde el minuto, por lo menos a mi personalmente. Es una serie que te atrapa, incluso teniendo desenlaces previsibles. Puedes adivinar con facilidad por donde van a ir los tiros en cada ocasión, gracias a los títulos de sus capítulos que son el principal SPOILER de la misma. Pero aún así engancha, saca temas difíciles de una manera más o menos amena. Vale sí, no es una comedia de adolescentes de instituto, es algo más es una serie que te hace pensar, reflexionar, cosa que yo agradezco.
Es una serie de televisión, no es un documental, ni quiere serlo; por eso se le pueden achacar algún fallo desde un punto de vista "docente" pero ese no es su objetivo, su objetivo es entretener y lo hace muy bien. La serie nos mete en un aula de instituto, relativizando aspectos, dando verdades subjetivas...

La idea de tratar el tema desde la filosofía me ha encantado, incluso me atrevería a decir que he echado de menos lógica, que ética y algo más de empirismo, sobre todo conociendo al personaje de Merlí, pero claro eso lleva un gran trabajo detrás y los filósofos que han sacado han sido los grandes que todos podemos recordar con facilidad y desde un punto de vista completamente diferente al que nos los han enseñado. No me extrañaría que algún "Merlí" en algún instituto de España tratase algún tema con un capítulo de la serie, de hecho lo vería normal. Yo recuerdo con agrado que hemos visto "El señor de las moscas" en Filosofía para reflexionar si el hombre, como decía Rousseau, es bueno por naturaleza y lo que lo corrompe es la Sociedad o si por el contrario como decía Maquiavelo es perverso

Aunque todo ocurre en un instituto, se puede extrapolar a la sociedad, una persona que no sigue las reglas por hacer aquello que considera correcto, como el resto de iguales le menosprecian, le tachan de loco, etc. ¿Nunca te has preguntado "¿Que pasaría si...?"? Pues eso es lo que te hace preguntarte esta serie.

Me ha gustado ver la gran calidad de la misma, la complejidad de las tramas, el formato, etc. No hace falta ver "grandes series americanas" para entretenerse, incluso en un tema tan delicado como la Filosofía tan cuestionada por algunos sectores.

En definitiva, es una serie interesante, directa y esporádica, baila entre el drama y la comedia, sin llegar al punto de otras comedias dramáticas, quizás por el contrapunto de la filosofía como eje para relativizarlo todo
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12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Visquin els peripatètics
Creo que no soy la única que echará de menos esta serie, y a sus personajes. Me dispongo a explicaros, justo después de haber terminado el último capítulo de la serie, mi sincera opinión sobre ella. Empecemos:

Había oído hablar de esta serie por medio de amigos que estaban enganchados a ella y que estaban, a la vez, aprendiendo filosofía y catalán. No entraré en un debate sobre mi afición a ver las series y películas en VOSE (versión original subtitulada al español), aunque en este caso no hizo falta por su similitud con el valenciano que ya tanto conozco. Volviendo al tema de la serie, la verdad es que a pesar de lo que había escuchado de ella, no me llamaba NADA. Tenía miedo de que se pareciera a una serie cliché de adolescentes, tipo Física o Química pero por suerte no fue así.

El guionista dotó a cada uno de los personajes de una trama complicada y diferente. Creo que la intención fue que el protagonista, Merlí, fuera ayudando a resolver los problemas a sus alumnos, con la intención de que el espectador tuviera la mayor variedad de consejos, con un toque filosófico, por supuesto. La cantidad de reflexiones que abordan los 40 capítulos de la serie son incontables, temas tan importantes como la familia, el dinero, el amor a uno mismo, la depresión, el miedo, la muerte... No había visto nunca una serie de instituto que tuviera tanto mensaje detrás de una simple trama de adolescentes.
El propio Merlí me parece un personaje muy bien construido, con sus debilidades y sus virtudes, como un verdadero ser humano que a pesar de ser tratado como un gran héroe, también es capaz de cometer errores a pesar de su avanzada edad. Conforme avanza la trama de la serie van apareciendo nuevos personajes que van dejando huella en el propio Merlí. En contraste no me gustó nada el personaje de su hijo, Bruno, pero eso ya es mi simple opinión y se basa simplemente en hechos que le ocurren cuando está en plena época hormonal.

Como único punto negativo me gustaría señalar las escenas de sexo innecesarias que podían ocurrir de vez en cuando y que no aportaban nada a la trama. Pero no me quejo, después de todo es una serie para adolescente y tenía que resultar atractiva para ellos.

Doy gracias por haber tenido el placer de ver la serie y de aprender de sus personajes, porque nunca es tarde para aprender algo nuevo.
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Excelente incursión al mundo adolescente que astutamente roza la incorrección política
Yo diría, en principio, que la serie Merlí tiene varias virtudes en su forma de plantear el mundo adolescente de un bachillerato catalán. La otra cosa que se me ocurre, casi pegada, inmediata a la primera, es que incluso su aceitada desmesura se transforma en una forma eficaz de convocar nuestro interés toda vez que los clichés nos amenazan como espectadores. Merli es un tipo entrador, (en Argentina diríamos "canchero" a más no poder) un profe de filosofía con timing y buenos recursos didácticos para conmover y comprender al mundo juvenil de un colegio público de Barcelona. Uno podría decir que su vida es un desastre y que no debería bajarle línea a nadie, pero esa es una objeción tan básica, tan repetida hasta el hartazgo por alumnos y profesores malgeniados que emergen como sus competidores, que la simpatía del profe no debe esforzarse demasiado para lograrla desbaratar. Los aciertos enormes de la serie tienen que ver, a mi entender, tanto con la verosimilitud de los perfiles descriptos como de los conflictos emocionales disparados, sazonados con actuaciones muy sólidas de unos actores y actrices jóvenes que resultan creíbles a más no poder. Pero hay algo en el desparpajo del protagonista central, en su sinceridad y vocación a prueba de balas, que lo hace especialmente querible; no se muestra ni omnisciente ni infalible moralmente. Merli no solo intenta ser mejor, redimirse, sino hacer que los demás lleven sus vidas de la mejor manera, incluido su propio hijo que en principio lo detesta. Equivoca el camino, se excede, tensa las situaciones al límite, pero muestra una pasión que funciona como impecable motor narrativo. Y por supuesto, el valor agregado es el enganche enciclopédico, el metejón erudito que nos produce el ver desfilar a los peripatéticos, a Sócrates, Epicuro, Nietzsche, como los inspiradores intelectuales de un desfile de dilemas prácticos que quizás se presentan con menor prolijidad que la debida, pero cuyos aspectos irresueltos son justamente los de la vida real que excede al Instituto de ficción. Agorafobia, homosexualidad reprimida o reconocida, temor patético a la no aceptación de los demás, autoritarismo paterno, pobreza y abandono familiar, son los conflictos de manual con los que el héroe deberá lidiar y en los cuales meterá la pata generándonos muchas veces más antipatía que complicidad. Para cerrar el balance, diría que quizás el profe se pasa de listo en su rol de seductor, y que eso le coloca unos laureles que no le hacen justicia a la complejidad esperable del personaje. Desde ya que este no es un problema de Francesc Orella, el actor que lo encarna magníficamente, pero a mi entender pesa tanto como para alejar a la serie de un 10
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9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Gracias Netflix
Mi título es para agradecerle a Netflix por subir pedazo de serie para que la podamos ver en todos los lugares del mundo. No tenía muchas expectativas por esta serie y el hecho de que esté en catalán o español me molestó un poco a decir verdad. El guión está ligeramente basado en el Club de los Poetas Muertos, es un guión sencillo y sin complicaciones, que gusta y que te hace sentir bien, relajado y a gusto. La serie trata básicamente de un profesor de filosofía que llega a un instituto donde estudia su hijo e intenta constantemente que sus alumnos " despierten" y disfruten, que piensen por sí mismos.
Otra cosa que me parece muy interesante es que cada capítulo de la serie tiene el nombre de un pensador de la filosofía y que esta basado en las ideas que tenía dicho pensador. Los personajes son muy buenos, con un Merlí extravagante que no dejará de sorprendernos y divertirnos con sus genialidades y pensamientos, y los alumnos están muy bien también.
La verdad me gustó mucha la primera temporada y espero que la segunda esté mejor.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Dedicado a los que de Filosofía saben mas que nadie
Merlí es una serie que me atrapó gradual y progresivamente, muy bien su ritmo y su fotografía y en mi opinión magníficamente actuada en la mayoría de los personajes. El guion es otro de los puntos que más disfruté ya que arma una historia redonda en cada capítulo.
Comprendo la crítica despiadada y soberbia de algunos que pretenden "saber" filosofía, ya que más parece una reflexión identificada con el personaje de Eugeni.
La primer temporada recorre con distinta intensidad y precisión conceptos de filosofía a través del guion, como la existencia, la mente, la moral, la belleza, el conocimiento, la verdad y el lenguaje, y gran parte se desarrolla en el entorno áulico del Instituto donde el profesor Merlí los estimula a hacer algo tan revolucionario como la adolescencia misma: pensar libremente, reflexionar sobre la vida. Sobresaliente propuesta y mejor ejecución que me hace esperar con ansia la segunda temporada.
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8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Merlí, el Dr. House de la Filosofía
Desde el personaje de Dr. House no veía otro tan carismático, mal encarado pero profesional en lo suyo, algo que demuestra con pasión. Aunque algunas subtramas de "amoríos" me han sobrado (sobre todo en la 3ª temporada con demasiados "regalos" a los fans (ejem Iván Blasco, ejem ejem)).

Lo mejor es el final que tiene, coincidiendo con el final del curso de Bachillerato de los Peripatéticos. Mejor final no podía tener. Y ese post-final que nos conceden viendo lo que ha sido de todos ellos años después también es cojonudo.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Francesc Orella esta magnífico
Este profesor de filosofía lo tiene todo y por eso la serie funciona tan bien.
Es irónico.
Es valiente, te dice las cosas a la cara.
Es inteligente.
Es directo.
Te engancha, y si te engancha el, ya has caido en las redes de esta notable serie.
Espero la disfrutes. Un placer.
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7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Una serie diferente
Tengo 16 años, desde hace poco empece a ver series y me alegro con haberme encontrado con esta fantástica serie, no tengo palabras para describirla, se me quedó corta. Le pongo un 8 porque el protagonista a veces el personaje ''Merlí'' le pasan cosas poco creíbles jajaj. Bueno empiezo.

Aunque no esté en bachillerato, diría que esta serie se aleja mucho de la realidad en los institutos por cosas como que casi ningún profesor motiva a sus alumnos a estudiar ni a pensar las cosas por si mismos (como pasa con los dos alumnos que querían dejar de estudiar y Merlí les ayudo para que no lo hiciesen). Esta sería la segunda razón por la que no le doy el 10 a la serie.

Explica Merlí que ser diferente no es malo y no que por eso se tienen que meter contigo.

Esta serie esta hecha para un público de ''adolescentes'' pero toda la vida estaremos aprendiendo, la serie como dije antes se me quedó corta, hubo momentos de risa y otros en los que no puedes evitar que no se te caiga una lágrima. Simplemente la recomiendo mucho, para cualquier público que creo que les gustara a todos, aunque no conociese ningún actor, todos hicieron un excelente papel.
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7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El Vuelo Del Moscardón
¿Conocés la producción de cine y televisión catalana? yo no, y después de ver Merlí armé una larga lista de investigación, porque una serie así no sale de la nada. Merlí es un producto pensado para el público adolescente, pero se potencia increíblemente si la ves en familia. Es un disparador para hablar de filosofía, de la sexualidad, de la felicidad, de valores humanos y todos los temas trascendentes que surgen en tus años de secundaria y arrastrás hasta tu ocaso.

En cada capítulo se abordan las preocupaciones y pasiones de un curso en la escuela pública de Barcelona, a través del cristal de un filósofo consagrado en nuestra cultura, pasando desde Aristóteles, Sócrates y Epicuro, hasta Nietzsche, Schopenhauer y Freud. Debo advertir que los contenidos académicos de filosofía y sus abordajes de visión política son bastantes frívolos, pero a pesar de ello no se desmerece el mensaje.

Este año conocerás la tercer temporada, que ahora produce Netflix. Curiosamente, la pareja protagónica estaba pensada para Lluís Homar y Clara Segura, pero finalmente Marta Marco (Ventdelplà, El coronel Macià) reemplazó a Clara en el papel de Gina y Homar abandonó debido a conflictos de programación, para que Francesc Orella (El guardián invisible, Prim, el asesinato de la calle del Turco, Terra baixa) -quien había sido pensado para encarnar a Toni- se convierta en el inefable Merlí.
El elenco está plagado de puntos altos, sólo por mencionar algunos destaco a Anna Maria Barbany (La sagrada família, Moncloa ¿dígame?),Pere Ponce (Un cuento de Navidad, 14 d'abril. Macià contra Companys) y los prometedores Carlos Cuevas (Barcelona), Iñaki Mur (Pulsión sangrienta) y Pau Poch (15 años y un día). Pero la mención especial es para Xavi Capellas quien ha seleccionado la mejor música clásica para acompañar las escenas.

Si te interesa la educación, la filosofía y una Muy Buena serie para ver en familia, no te pierdas Merlí.
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6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Dr. House de la filosofía
Merlí es un rebelde, cínico, irritante, amoral y egocentrista profesor de filosofía que comienza a trabajar en una escuela de secundaria. Pese a estos evidentes defectos, es el típico personaje que genera el "efecto House", es decir: hombre que gusta, pese a ser insoportable. Y gusta por su irreverencia, por su sarcasmo, por su heterodoxia educativa. Por su forma de relacionar las lecciones de Platón, Aristóteles, Nietzche, Camus o Descartes, con las inquietudes y situaciones cotidianas de su grupo de alumnos. La primera temporada de la serie en que entra al instituto como elefante en cacharrería es magnífica, tiene "algo" -no sé exactamente qué es- que te engancha, y no puedes dejar de verla.

Lamentáblemente, la 2º temporada pega un bajón importante, tanto en sus elementos cómicos como dramáticos [aviso que empiezan los SPOILERS, en guerra avisada no hay muertos]: Desaparece la otrora problemática relación entre Merlí y el profe de catalán Eugeni -que evoluciona hacia una "amistad" ya para la 3º temporada-, también se acaban la tensión con el director y los profesores que terminan por aceptar sus excentricidades, y hasta el propio Merlí pierde su mala baba cuando las cosas le van mejor (se reconcilia con su hijo, se echa novia...). Al final, la serie se transforma en una historia de "chicos de instituto" al uso, y el protagonista que le da título queda desplazado. Esto no tiene que ser algo malo a priori, pero lo cierto a partir de ese momento la serie pierde interés.

Merece la pena verla solo por la primera temporada, y tal vez parte de la segunda. El resto me la vi en "piloto automático" y por pasar el rato.

EN LA PARTE POSITIVA:
- El personaje de Merlí. De veras me cayó mal desde el principio (prepotente, resabido, egoista), pero es un imbécil carismático, alguien con quien no te aburrirías nunca.
- Las lecciones de filosofía. A veces están algo traídas por los pelos, pero cualquier excusa es buena para quienes amamos esta disciplina del conocimiento.
- La apología de la desobediencia a las normas, y a llegar a la edad madura como un rebelde incorregible.
- Los estudiantes del instituto. Una buena colección de guapas (y guapos) para alegrarse la vista. (La chica que hace de Berta es un bellezón).
- La Caldú. La mamá de Merlí es un personaje histriónico y exagerado, muy divertido.
- Eugeni, el profe de catalán. Hace un muy digno papel de antagonista, con sus propias debilidades y contradicciones.

EN LA PARTE NEGATIVA:
- La caída de tensión dramática a partir de la 2º temporada -y no digamos ya en la 3ª- cuando al protagonista le va mejor, y el resto profesores y padres se han acostumbrado a sus disparates.
- El traslado del foco de la serie, que termina cayendo de lleno sobre los alumnos, convirtiéndose así en un producto naif al estilo de "Compañeros" o "Rebelde Way".
- Recurrir continuamente al sexo, y al "todos se lían con todos", un lugar común ante la falta de ideas.
- La desaparición de buenos personajes, como el director que deja el cole, el profe Millán, o la muerte de la "Merkel". Este último era un personaje muy interesante, y se la cargan con una cisterna en la cabeza.
- El polvo que se pega el prota con Silvana en el almacén el primer día de clase. Totalmente innecesario, y si el rollo que tuvo con la profe de inglés me lo creí poco, este menos.
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6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Por encima de la media
Merlí es una serie sobre adolescentes cuyo objetivo es llegar al máximo de audiencia posible, cosa que al parecer ha conseguido. No es una serie sobre Filosofía ni lo pretende, como se reclama en algunos comentarios. Cuando se habla de algún autor se hace de una manera muy superficial, porque la intención es que todo el mundo lo entienda. No encontraremos – por suerte –sesudos análisis sobre la Crítica de la Razón Pura o el Discurso del Método. Los personajes y las situaciones tienen sus peculiaridades , porque si no, no interesarían a un gran público, pero no son menos creíbles que los de El club de los poetas muertos, por ejemplo. Las interpretaciones están por encima de lo que es habitual en las series españolas (Mar de plástico, etc. ). Los temas conflictivos se tratan con elogiable delicadeza. Naturalmente, si alguien se dedica a la enseñanza sabrá que el claustro de un centro no puede estar formado por media docena de profesores, que los traslados no se piden cuando a alguien le parece, y que la directora no puede obligar a un profesor a irse de colonias si no quiere. Son detalles secundarios que no interesarán al televidente medio. Pero sí se puede encontrar en un instituto de secundaria a un enamorado posesivo, a una chica que es madre antes de los dieciocho años, a un alumno que no se atreve a salir del armario…Y hay que alabar en esta serie el acierto con que toca todos estos temas. A la mayoría de los jóvenes les encantará, y a los padres…pues no les irá mal.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Como un peripatético más
Así es como me he sentido a lo largo de las tres temporadas de Merlí, la serie catalana escrita y dirigida por Héctor Lozano. (Muy) lejos de ser la típica serie adolescente, esta tragicomedia catalana se corona como una de las más notorias producciones televisivas que se han llevado a cabo en España en los últimos años.

El abanico de personajes que componen la serie dota cada uno de los episodios de enseñanzas y matices que los hace únicos, entrelazando tramas y personajes en un bucle que parece no tener fin nunca. Precisamente, son ellos, los peripatéticos, quienes se encargan de transgredir la filosofía a sus vidas y sus problemas, lo que hace que el espectador se percate de que la filosofía es algo que está mucho más presente y viva de lo que pensamos en nuestras vidas y nuestro día a día.

Francamente, me resulta complicado pensar en otra serie de la que haya aprendido y con la que haya sentido tantas cosas como lo he hecho con Merlí: los problemas de la educación pública en España, el acoso escolar, la muerte, la homosexualidad, la pobreza, las enfermedades o el feminismo son solo algunos de los muchos y variopintos valores que se tratan a lo largo de la serie.

Una tragicomedia que no solo cobra sentido por su magistral trama, cuyos guiones tenemos que agradecer a Lozano, Sàrrias y Aguilar, sino también gracias al amplio reparto de noveles actores que hacen posible la serie, muchos de ellos debutando en la pequeña pantalla por primera vez. Mención aparte merecen el catalán Francesc Orellas por su magnífica interpretación de Merlí, profesor de filosofía que da nombre a la serie, además de los jóvenes David Solans y Carlos Cuevas, en los papeles de Bruno y Pol, respectivamente.

Precisamente, es la combinación de un buen equipo de guionistas, director, productor y reparto de actores lo que hace que Merlí funcione y esa esencia auténtica se sienta en cada minuto y segundo de cada episodio.

En definitiva, he reído, he llorado, he sufrido, me he emocionado, he disfrutado y sobre todo he aprendido mucho de esta serie, no solo sobre filosofía, sino sobre todo de la vida. Merlí es como un manual, un libro de instrucciones de la vida que todo el mundo debería ver alguna vez en su vida, independientemente de su edad.

Merlí es un regalo que nos ha hecho Héctor Lozano, por el que le estaré eternamente agradecido. Gracias por haberme brindado la oportunidad de conocer y vivir, casi de forma literal, los propios problemas y sentimientos de los peripatéticos.

¡Empálmense con la filosofía!
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Una serie especial
La principal baza de Merlí es que es una serie con alma. Es una serie cuidada, donde cada escena y personaje tiene una continuidad, un fin, un mensaje y un sentimiento.

Es una serie en la que la cámara parece asomarse por una ventana a lo que podría ser cualquier clase de bachillerato de España. Lo que encuentra esa cámara es lo que cabría esperar: Alumnos llenos de inseguridades que no saben afrontar sus problemas, profesores hastiados que han caído en la rutina...y entonces llega Merlí para aportar ese contrapunto con la situación que desencadena en una retahíla de tramas entrecruzadas. Unas mejores, otras peores. Unas hermosas, otras absurdas. Esta concatenación acaba por suponer el verdadero espíritu de la serie donde a lo largo de trece capítulos vemos a los personajes evolucionar de forma espectacular.

Lo mejor de esta serie es que siendo su público objetivo esencialmente adolescente no los trata como idiotas, ya era hora. Francesc Orella (Merlí) y Pere Ponce (Eugeni) así como el reparto de adolescentes bordan sus papeles consiguiendo crear una empatía y comprensión hacia todos ellos por parte del espectador. La otra gran baza de Merlí es que es una serie que se atreve a adentrarse en el espinoso terreno de lo políticamente incorrecto con maestría y diciendo en muchas ocasiones verdades como puños que suelen pensarse pero no decirse.

Desde aquí animar a todo el mundo a verla, en especial a maestros, estudiantes y padres con hijos adolescentes. No es la mejor serie del mundo pero se hace querer y tiene un no-sequé muy especial.

Pd: Hay un par de cosas que si me chirrían un poco en el trascurso de la serie pero las pondré bajo spoiler.
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9 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
¡Para mearse de la risa!
¡Salud!

Como rambleta44, un servidor también es profe de instituto (y también de filosofía) y me sorprende la serie de críticas positivas de esta serie que es absolutamente risible. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Lo primero, la banalidad de las clases de ese señor. Cualquier parecido con la filosofía es pura coincidencia. Puras palabras vacías y sin contenido. Pura doxa barata.

Pero eso no es lo peor. Lo más gracioso es el error de siempre: un profe "distinto" llega al instituto y desde el primer día conecta con los alumnos, que le adoran como a un dios. "El club de los poetas muertos" redivivo. O por decirlo de otro modo: la misma mierda envuelta en papel celofán. El señor que ha escrito los guiones no ha visto un instituto ni por el forro. Y esos que dicen que es el profesor que le hubiera gustado tener mienten más que hablan. Y sé de lo que hablo.

Puedo decir que mi relación con mis alumnos es estupenda. Sinceramente hablando. Muchos de mis amigos actuales fueron antiguos alumnos. Pero nunca... ¡¡¡NUNCA!!! se vivirá una situación parecida a la que nos quieren meter estas series de poetas muertos. Los adolescentes pasan por completo de los profesores, aunque les consideren estupendos y maravillosos. Y estarán hablando, a su bola, comentando el fin de semana o lo bien que está ese chico de allí y ¡oh perdona!, ya te hago caso, repite eso que has dicho que mola mucho y después otra vez a charlar con el de al lado o a mirar por la ventana... ¡Y son adolescentes estupendos a los que tengo mucho cariño!

Pero ya vale de farsas sin sentido. Y de profesores intentando ligar por los pasillos como monos en celo. Y de tonterías de ese calibre. ¡Por favor! Pásense por un instituto y vean la realidad.

Y mientras tanto, échense unas carcajadas viendo las tonterías que dice Merlí (más vacío que un saco de aire) y los comportamientos forzados de sus alumnos, que parecen sacados de una mala serie yanqui.
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJJA
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8 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Una serie estupenda
Soy adicto a las series de TV3, después de haber disfrutado con "Pulseras Rojas" y "Nit i dia" estaba seguro que "Merlí" no me iba a decepcionar y estaba en lo cierto.

Francesc Orella lo borda en el papel de Merlí, un profesor de filosofía políticamente incorrecto que utiliza métodos muy poco convencionales para enseñar a sus alumnos. Cada capítulo está dedicado a un filósofo distinto y los protagonistas descubrirán a través de sus propias vivencias la forma de pensar de cada uno de ellos.

El reparto es de auténtico lujo con actores consagrados como Pere Ponce, Pau Durá, Jordi Martinez o Anna Maria Barbany que da vida a uno de los personajes mas entrañables e la serie, la madre de Merlí.

Es una serie totalmente recomendada tanto para adolescentes como para sus padres y todos aquellos que deseen pasar un rato agradable frente al televisor.
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6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Interesante propuesta
Una de las pocas series españolas que recogen las controversias de la juventud actual ,y en la cual un profesor se preocupa más por el cómo que por el qué en la enseñanza.Bastante recomendable por su variedad de temática..
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4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
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