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Dolor y gloria (2019)

Dolor y gloria
Trailer
7,4
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Sinopsis
Narra una serie de reencuentros en la vida de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso. Algunos de ellos físicos, y otros recordados, como su infancia en los años 60, cuando emigró con sus padres a Paterna, un pueblo de Valencia, en busca de prosperidad, así como el primer deseo, su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80, el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante, la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine, y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. "Dolor y Gloria" habla de la creación, de la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza. En la recuperación de su pasado, Salvador encuentra la necesidad urgente de volver a escribir.
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ España España
Título original:
Dolor y gloria
Duración
108 min.
Estreno
22 de marzo de 2019
Guion
Pedro Almodóvar
Música
Alberto Iglesias
Fotografía
José Luis Alcaine
Productora
El Deseo. Distribuida por Sony Pictures Entertainment (SPE)
Género
Drama Cine dentro del cine Drogas Años 60 Infancia
9
Crítica de Dolor y gloria por Cinemagavia
Uno de los personajes más destacados en la cinta es el de Asier Etxeandia, que da vida a un actor con el que Salvador no se habla desde el estreno de su película varias décadas atrás. Una relación donde el perdón tiene mucha importancia y donde también surgen las enemistades en el sector de la cinematografía. Una estrella en caída libre y con problemas de adicción, al que el protagonista de La novia interpreta como si fuera real y que funciona como un coprotagonista brillante.

Reconocidos cameos

Otras de las apariciones más esperadas en Dolor y Gloria son los de Rosalía, Susi Sánchez, Cecilia Roth, Raúl Arévalo o Julián López, entre otros. Parece que Almodóvar ha aprendido de la integración correcta y adecuada de estas apariciones, un hecho que en Los amantes pasajeros le pasaba factura.

Destacan dos jóvenes intérpretes que darán mucho que hablar. Uno de ellos es el pequeño que da vida a Almodóvar de niño: Asier Flores. Un jovencito cuya pasión por la vida y el amor a su madre traspasa la pantalla. Una regresión al pasado inmersiva. De la misma forma, el personaje de César Vicente, un albañil analfabeto, señala uno de los momentos más polémicos de la cinta y que sin duda es una delicia para los seguidores del realizador.

A esta posible polémica se le añade la del hombre casado, interpretado por el actor argentino Leonardo Sbaraglia, que supera su drogadicción y se reencuentra muchos años después con Salvador, el gran amor de su vida. Un hombre que sin duda sigue escondiendo sentimientos por el protagonista, a pesar de que ha rehecho su vida con diferentes mujeres y una familia.

Dolor, Gloria y Deseo

La primera premisa que surge tras visionar la cinta es que en el título falta una palabra: deseo. El despertar del nacimiento sexual y sentimental, el deseo por los recuerdos perdidos, por lo que fue y por lo que puede ser, el deseo de superar los problemas… Un sentimiento que aparece repetido a lo largo de toda la cinta. Un anhelo expresado en la película que en ocasiones se presenta con metáforas cuidadas y elaboradas, que recuerdan a otras en las cintas de Almodóvar, como las de Hable con ella.

El dolor es mostrado a través de los propios achaques de la edad de Salvador, pero también de las heridas abiertas más allá de lo físico. La película presenta la contraposición de la alegre infancia y la infelicidad de una vida adulta. Señala una serie de cuentas pendientes que hacen que el protagonista no pueda continuar adelante y que tendrá que revertir. Un estancamiento personal que afecta en su vida profesional y acrecienta sus dolencias y sus adicciones. Esto lleva a una reconciliación consigo mismo del personaje, pero también del propio Almodóvar.

Pero no todo siempre es malo, Almodóvar también presenta la gloria. Ese estado en el que los homenajes, las paces con los trabajos antiguos y las personas del pasado están presentes. Pero esta gloria está algo envenenada, pues supone la perdida de la intimidad, con la consiguiente fama, las constantes preguntas y curiosidad del público, o la falta del entendimiento de qué es lo que sucede, que mucha veces se convierten en acciones incoherentes del protagonista y una personalidad complicada.

La deliciosa técnica almodovariana

Es indudable que el estilo de Almodóvar es muy singular y diferenciado: personajes llenos de complejidades y secretos, encuadres y colorimetrías vivos, composiciones bellas pero naturales, el uso de metáforas visuales… El montaje de la cinta continúa en esta línea pero aporta mucho más. La estructura es distinta a la habitual a las que no tiene acostumbrados el manchego, debido a que los personajes aparecen y desaparecen de la nada. Un hecho que a priori puede resultar extraño pero que funciona a la perfección.

La historia de Dolor y Gloria se centra en todo momento en Salvador y presenta golpes de efecto, con cápsulas de narraciones relacionadas que se insertan en la película, pero funcionarían perfectamente de forma individual. Este es el caso de los monólogos o las animaciones. Después de la muerte de José Salcedo, montador de las películas de Almodóvar durante más de 20 años, la duda de lo que vendría era una incógnita. No obstante, la riqueza expresiva visual y narrativa sigue presente en la edición, con ese nexo de cortes entre el pasado y el presente.

No sólo la parte más visual y fotográfica de la cinta esta cuidada, sino que el nivel de sonoridad se trata con mucho cariño. La voz de Antonio Banderas evoca los recuerdos en todo momento en distintos planos, meciendo al espectador. De la misma forma repite en la creación de la banda sonora el compositor Alberto Iglesias, un habitual en el cine español y especialmente en el de Almodóvar, y que hace que la cinta se convierta en todo un ensamblaje perfecto.

Conclusión

Probablemente nos encontramos ante una de las mejores cintas de la carrera de Pedro Almodóvar. El manchego se mueve como pez en el agua en el drama, contando esta historia con rasgos autobiográficos. Antonio Banderas da vida a un personaje a imagen y semejanza del realizador, con el recuerdo a su madre, interpretada por Penélope Cruz. Ambos con actuaciones sublimes y junto a la presencia de otras grandes actuaciones como la de Asier Etxeandia. Actores que se entremezclan con cameos profesionales y jóvenes artistas nuevos en una simbiosis perfecta.

El realizador continúa con su exitosa y singular visión del cine, aportando una mayor austeridad, pero como un gran narrador que nos lleva por un viaje emocional a través de un guion y un montaje excepcionales. Almodóvar cura de esta manera sus viejas heridas, donde el dolor y la gloria han estado muy presentes, pero también el deseo.

Escrito por Miguel Angel Romero
https://cinemagavia.es/dolor-y-gloria-critica-pelicula/
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70 de 103 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Todo sobre Pedro.
Pedro Almodóvar se abre en canal, desnuda su alma y nos regala una maravilla de película que emociona hasta límites insospechados y que cierra una trilogía que (sin quererlo) empezó en 1987 con "La ley del deseo" y continuó en 2004 con "La mala educación". Salvador Mallo es un director que echa la vista atrás en su pasado y se enfrenta a su futuro. "Dolor y Gloria" narra una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Salvador Mallo tiene mucho de Pablo Quintero (Eusebio Poncela en "La ley del deseo") y de Enrique Goded (Fele Martínez en "La mala educación") también incluiría yo aquí aunque en menor medida a Mateo Blanco / Harry Caine (Lluis Homar en "Los abrazos rotos) por aquello de que es director de cine, pero al dotarlo de heterosexaulidad queda excluido, y no deberíamos, hay mucho de Pedro en el.
Y Salvador tendrá de P. Quintero y de E. Goded, pero sobretodo Salvador Mallo tiene mucho de Pedro, el piso del realizador manchego en el madrileño Paseo de Rosales se ha reproducido según me cuentan en un estudio con los mismos muebles y obras de arte hace las veces de vivienda del director. Antonio Banderas luce el corte de pelo y la ropa del realizador. Mi paisano no le imita, Pedro dijo que si lo veía oportuno en algún momento lo imitara, pero no, Antonio dijo que no, aunque en algunos momentos juegue con sus inflexiones de voz. Su composición es deslumbrante. Pedro dice (y se lo oigo a todo el mundo decir) que es la mejor interpretación de Banderas.

Su 21a película será recordada como la más valiente, la más desnuda y la más reveladora de Pedro Almodóvar, una especie de "ocho y medio (8½)" de Fellini, un director de cine que, a una edad madura de repente no sabe para donde va a tirar, el personaje que interpreta Antonio, protagonista absoluto de la historia está sumido en una crisis creativa, como el cineasta bloqueado del 'Ocho y medio' felliniano, "Dolor y gloria" es pura catarsis. Salvador Mallo, su alter ego, va mucho más allá que otros personajes de su filmografía. Según el cineasta, su nueva película no es una historia de mujeres como sus grandes films, al igual que las dos anteriores de esta trilogía esta película está marcada por el protagonismo masculino. "Al contrario que Julieta, Dolor y Gloria será una película con protagonistas masculinos, Antonio Banderas y Asier Etxeandía, donde también recupero a dos actrices que adoro, Penélope Cruz y Julieta Serrano, en personajes secundarios esenciales", afirmó Almodóvar en un comunicado de su productora, El Deseo.
Esta película está plagada de autoreferencias que tanto me encantan, vamos a encontrar a Mina, a Chavela Vargas, a Alaska y Dinarama (bravo Pedro), sus rojos y azules saturados y en contraste. Referencias y símbolos que nos llevan hasta "La mala educación", "Volver" o "Todo sobre mi madre", en "Dolor y gloria" como siempre y tanto me gusta ese colorido pop y se mezcla con momentos rurales y también con la soledad y la enfermedad.

Julieta Serrano y Penélope Cruz interpretan (con permiso de Chus Lampreave) a la madre de todas las madres de la filmografía de Almodóvar, como no puede ser de otra manera, el papel de la madre es Imprescindible y omnipresente, la madre sigue siendo uno de los personajes clave en la filmografía de Almodóvar. Son muchas las actrices que han tenido el privilegio de darles vida. Jacinta, así se llama la madre en la película, como Chus en "La flor de mi secreto", Almodóvar con este papel hace una declaración de amor a su madre, es quizás lo más íntimo que puede haber en la película, ellas están maravillosas, y si, aunque se denomine una película "de hombres" ellas están estupendas, no solo Julieta y Penélope, también Nora Navas grandísima actriz que trabaja por primera vez con el director, Cecilia Roth que vuelve a casa una vez mas, Rosalía que debuta en el cine con un pequeñito papel y la ganadora del Goya a la mejor actriz Susi Sánchez, tremenda actriz que vuelve a repetir con Pedro, de hecho sale en las pelis del manchego ininterrumpidamente desde "La piel que habito" en 2011.

Una película que emociona, te llega y te traspasa.
No puedo dejar de citar la magnífica intervención de Juan Gatti en la película. Además del cartel, y los posters de películas que se ven en ella (maravillosos "Sabor" y "Adicción" que recuerda al "Entre tinieblas" que hizo Zulueta), suyos son los títulos de crédito iniciales, toda una maravilla. Un film de Almodóvar.
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