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Ôtez-moi d'un doute (2017)

Ôtez-moi d'un doute
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Sinopsis
A sus 45 años, Erwan descubre que el viejo lobo de mar que le crió no es su padre. Tras la búsqueda, se encuentra con su progenitor, un hombre octogenario, y cae bajo su hechizo, así como bajo el de la impetuosa Anna. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Ôtez-moi d'un doute
Duración
100 min.
Estreno
6 de julio de 2018
Guion
Michel Leclerc, Raphaële Moussafir, Carine Tardieu
Música
Eric Slabiak
Fotografía
Pierre Cottereau
Productora
Karé Productions. Productor: Fabrice Goldstein
Género
Comedia Drama Comedia dramática
6
Enredo familiar muy conmovedor
Nuestro protagonista es un desactivador de minas y obuses de la segunda guerra mundial, algo simbólico le ocurre en su vida como en su profesión, al buscar en el pasado escarbar y al final acabar estallando. La directora Carine Tardieu se inspiró en lo que le ocurrió a una amiga suya al fallecer su madre que tras hacerle unas pruebas de ADN se enteró que su padre no era su padre.

La película juega muy bien con el enredo entre los dos padres, la hija de el y una hermana, todo un soplo de originalidad consiguiendo una película tierna, conmovedora y divertida porque últimamente el cine francés en cuanto a comedias no está en su mejor momento. 

François Damiens (La delicadeza, La Bailarina) interpreta muy bien a Erwan y Cécile de France (Alta Tensión, Más allá de la vida) consigue con su presencia llenar la pantalla. Los dos padres son Guy Marchand y  André Wilms (Le Havre) quienes dan el toque sentimental al film.

La historia está muy bien llevada y el tema resulta muy interesante. Película recomendable por ser ligera y profunda a la vez.
Destino Arrakis.com
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Líos de familia
En el cine francés parece que se cultivan varios tipos de comedia: la obvia, casi podríamos llamarla la zafia o facilona, y otra más “profunda”, tachada por algunos ignorantes garrulos como “gafapasta”, pero que realmente se tratan de comedias agridulces, con fondo y realizadas con mucha inteligencia. En esta ocasión, la película “Sácame de dudas” de Carine Tardieu, pretende entroncar con un cine similar, por ejemplo, al de los aciertos de sus compañeras Coline Serreau o la casi infalible y genial Agnès Jaoui, escribiendo el guión (en colaboración con Michel Leclerc, Raphaële Moussafir y Baya Kasmi), mezclando la comedia y el drama con constantes parecidas, además de dirigirlo todo con “eficacia”.


Pero no. Aunque en futuros intentos puede que acabe consiguiéndolo, al menos en la ocasión presente, aunque gran parte de la crítica nacional haya señalado que no es la típica comedia y que es válida en muchos sentidos, personalmente no lo creo así, es más, a su término huele más a telefilm correcto que a cine, porque lo que empieza pudiendo prometer, se va hundiendo lentamente en una desidia, en algo tan previsible y reiterativo, que en su última media hora se hace cuesta arriba. La fusión entre el drama y la comedia se queda tan mal distribuidos como el agua y el aceite, y aunque en ningún momento llegue a ser irritable, todo en ella es mecánico y a fin de cuentas, poco ha importado lo que se nos ha contado, quizás por ser más pretenciosos que efectivos. También afecta el hecho de que mientras algunos personajes son creíbles, otros no lo son y el hecho de jugar con ciertos giros de guión nada certeros, empañan lo que podía haber sido un entretenimiento intrascendente.


“Sácame de dudas” es un ejemplo de que, aún contando con actores que podrían cumplir, no logran su objetivo. Sus personajes se lo impiden en muchas ocasiones, como a la pareja protagonista: François Damiens o a Cécile de France, muy agradable ella, o incluso el personaje “friki” secundario de Didier llevado a cabo por Estéban.
La dirección es funcional, impersonal casi y tampoco aporta nada.


El mezclar temas clásicos de Vivaldi o de Mozart junto a F. R. David o el simpático tema que cierra el film de las hermanas Barry, entre otros, ha sido un vano intento de revestirlo todo de cierto aire intelectual o retro con intenciones, pero ha quedado lejos de la propuesta en sí: la selección musical es más curiosa que lo que se nos cuenta.


Poco más. El resto está al servicio de lo que se les pedía, pero lo que falla es una base más segura y dejarlo todo en el buen rollo que pretende proporcionar, por lo que se queda en una película que no consigue sus objetivos, plana y olvidable con mucha facilidad.
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3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil