arrow

La última legión (2007)

La última legión
Trailer
4,4
9.289
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Caída del Imperio Romano de Occidente (476 d. C.). El día de la coronación del emperador Rómulo Augusto, Roma cae en poder de Odoacro, rey de los hérulos (Peter Mullan). Ambrosino (Ben Kingsley), el mentor de Rómulo, había predicho un gran peligro para la ciudad. El padre del emperador, preocupado por la seguridad de su hijo, pone al niño bajo la protección del comandante Aurelio (Colin Firth). Tras la captura de Rómulo por los bárbaros y su traslado a la isla de Capri, Aurelio intenta rescatarlo con la ayuda de sus hombres más leales y de un misterioso guerrero. Cuando, por fin, consiguen liberarlo, el grupo emprende la búsqueda de la única legión que queda: la novena, que se encuentra en Britania. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
The Last Legion
Duración
110 min.
Estreno
24 de agosto de 2007
Guion
Jez Butterworth, Tom Butterworth (Historia: Carlo Carlei, Peter Rader, Valerio Manfredi)
Música
Patrick Doyle
Fotografía
Marco Pontecorvo
Productora
Coproducción GB-Francia-Italia
Género
Aventuras Acción Bélico Antigua Roma
2
Réquiem por la vergüenza: El Señor de los Gramillos (y la espadica)
Esta memez sin límites intenta hacer pasar por real la leyenda de la espada Excalibur. Sí, hasta aquí todo muy bonito y muy interesante, hasta que te das cuenta de que incluso "300", "Mentiras arriesgadas", "Hero" y "Misión Imposible 2" son visiblemente más creíbles que todo este tinglado, refrito de innumerables películas que año a año se estrenan, y en la que hay espadas, arcos y una infinidad de planos aéreos.

Como el presupuesto no les daba más que para unos efectos especiales calidad Amstrad y unos decoradas de teatrillo de EGB, pues pillaron a una pandilla de actoruchos con parálisis facial permanente, y entre los que encontramos al otrora gran actor Ben Kingsley, hoy en día de truño en truño. También resulta que nuestra pandilla de facinerosos compuesta por la versión cutre del Aragorn, un guaperillas que no hace ni el huevo, un negro enorme (porque en estas pelis, el negro siempre es enorme), un viejales mezcla de Gandalf y Tamariz y que mete unas hostias con el palo que ya querría el Kilik del Soul Calibur, una guerrera (que váyase usted a saber qué pinta en esos tiempos, ¡igualdad de género al poder a pesar de lo inverosímil y ridículo que resulte!), mezcla entre la de "El jorobado de Notre Dame" y el príncipe de Persia, y que encima es la que más zurra a todos, y un chavalín odioso, rubito y con cara de inocente, son capaces de apalizar a cualquier ejército de bárbaros sin despeinarse sus looks que ni recién salidos del Antonios' ni mancharse sus inmaculados ropajes ni sus pulcras carillas, sin necesidad siquiera de una mínima estrategia.

De la fotografía no merece la pena hablar; de la banda sonora, lo único que se puede resaltar es que es el producto de una mezcla entre la de "Liberad a Willy" y la orquesta de las fiestas de mi pueblo. El guión, si existe, es un corta-pega pasado por drogaína de "Braveheart", "Troya", "Excalibur", "ESDLA", "Gladiator", "El rey Arturo" (truño duro), y algunas más que ahora no recuerdo y prefiero no asociar a este productor de vergüenza ajena. La dirección es del todo impersonal, desvergonzado refrito también de las películas anteriormente mencionadas, y con algún plano que parece directamente robado de las originales, como si de un film turco se tratase.

Vamos, un truño tamaño puño no recomendable ni para los que les gusten las pelis de fantasía (porque esto, en teoría, es una visión de cómo habría sido en realidad), ni las épicas con batallas multitudinarias, porque las que hay aquí ya las habrá visto en otras, y con mejores actores, mejores efectos especiales, mejores... todo. Con momentos humorísticos tan simpáticos como una patada en los huevos, este trailer largo es recomendable como analgésico, porque el sufrimiento de tus retinas eclipsará cualquier otro dolor. Con receta especial para el compañero que ha gastado su valioso tiempo en fusilarme todas las críticas, y a otros tantos swl pelotón que ni dan su opinión (ver "Full Metal Yakuza"). Resumen en el spoiler.
[Leer más +]
143 de 198 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Si fuese peor, sería española.
Realmente es dificil criticar esta cosa como se merece porque, gracias a todos sus fallos y disparates, la verdad es que se hace realmente entretenida, aunque solo sea por echarse unas risas a su costa.

Que el viejo filósofo tenga una barba azul que varía de espesor y tonalidad de un plano a otro, es muy cachondo. Que el niñato repelente se aguante la risa en la infinidad de escenas en las que, muy evidentemente, había olvidado el diálogo, es para carcajearse. Que la corona del Cesar lleve la cruz cristiana, cuando no dejan de mencionar dioses paganos, es todo un puntazo. Que la especie de muralla china de Britania tenga trozos de cartón piedra, mezclados con otros de porexpam, es para mearse. Que los britanos malos parezcan los teloneros de Megadeth, es de puro descojone. Que la chati oriental, preciosísima ella, salga de bucear en el rio con la melena seca, es un puro delirio... Y asi, con chistes involuntarios, hasta el infinito y más allá... asi que mejor parar o no acabaría nunca.

La falsedad de los decorados, lo evidente de las cromas, lo ridículo del vestuario, y la pena que provocan las interpretaciones de pesebre viviente, me hicieron recordar la demencial "Bloodrayne" del maestro Uwe Boll: de hecho, la presencia del acabadísimo Kingsley me hizo dudar muy seriamente de si no se trataba de una segunda parte de aquel esperpento infumable.

En fin: que si fuese una parodia de las pelis de la leyenda artúrica, pues sería brillantísima. Pero como ésa no era ni mucho menos su intención, no pasa de ser una castaña mal hecha y peor acabada, con toneladas de caspa y majaderías a saco, que es mejor no sufrir que tener que olvidar.
Tan recomendable como abrir una tienda de estufas en Uganda.
[Leer más +]
87 de 128 usuarios han encontrado esta crítica útil