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The Making of 'Close Encounters of the Third Kind' (2001)

6,5
101
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Sinopsis
Documental sobre el film de Steven Spielberg "Encuentros en la tercera fase", con entrevistas a todos los implicados en la producción. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Making of 'Close Encounters of the Third Kind'
Duración
102 min.
Guion
Laurent Bouzereau
Música
John Williams
Fotografía
Philip Bradshaw, Maurey Dahlen, Jeff Daly
Productora
Columbia TriStar Home Entertainment
Género
Documental Documental sobre cine Extraterrestres Años 70
1
Cómo NO se hizo ‘Encuentros en la tercera fase’.
Apasionante documental sobre cine en el que una serie de técnicos cinematográficos comparten con nosotros apasionantes anécdotas de aquellos intensos y apasionantes meses de rodaje entre 1975 y 1976. Por ejemplo, el director de producción nos comenta:

- Steven me llamó y me dijo que buscase un recinto muy grande en el que cupiese un Ovni. Pensé que sería complicado, así que fui a la cocina a prepararme un café. Saqué una taza del estante principal, que es el yo solía utilizar para guardar las tazas, aunque también tenía allí metidos algunos cazos y utensilios diversos. Al abrir el cajón de los cafés me tuve que preguntar ‘qué marca de café es la mejor para este momento’. Decidí llamar a mi ex-mujer (con la que me llevaba bastante bien) y consultarle acerca de mi dilema. Pero por desgracia en ese momento mi hijo adolescente tenía ocupada la línea, seguramente por estar hablando con algún amiguete del instituto. De modo que esperé unos quince minutos, viendo un programa de la tele, que ahora mismo no recuerdo si era sobre entrevistas o sobre qué exactamente, pero ya me enganchó y estuve casi toda la tarde con los ojos pegados a la caja tonta. Más tarde...

Luego de cien minutos de apasionantes monólogos técnicos sobre cómo (recuerdan) todos estos tipos que se filmó la película o cómo se regalaban camisetas con las bromas que se hicieron durante el rodaje, y de constatar que uno no ha averiguado absolutamente nada de los entresijos de dicha filmación (ya que no hay material ‘behind the scenes’ ni nada por el estilo), y de sufrir los terribles subtítulos que suelen poner en el material extra de los DVDs (y que ya es una triste norma, por cierto), pues a uno sólo le queda opinar que esto, ESTO, es exactamente todo lo contrario a lo que un verdadero documental ‘making of’ debe ser.

Por favor, ved los (ya sin sarcasmo) apasionantes ‘detrás de las cámaras’ de EL RESPLANDOR, de APOCALYPSE NOW, de PESADILLA EN ELM STREET, de BLADE RUNNER o de TERMINATOR 2 (por poner tan sólo algunos maravillosos ejemplos) y flipad. Flipad en colores, amantes del cine.

Lo cierto es que en 1977 dos súper taquillazos modificaron de forma crítica y trascendental el concepto de la temática espacial, y supongo que de la ciencia-ficción en conjunto. Y estos dos estrenos fundaron a su vez dos “escuelas”, muy a lo Gryffindor y Slitherin, vamos que una buena y otra mala... no mala, pésima.

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS –Gryffindor– sirvió para tomar al espectador en serio. El público quería acción, aventuras, romance, comedia, intriga, emociones fuertes, personajes simpáticos (o aterradores), heroísmo, triunfo del bien sobre el mal... Todo eso fue STAR WARS. Ole por ella y sus imitadores.

ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE –Slitherin– sirvió para tomarse en serio a sí misma. En fin, que la película esta (y cientos de ejemplos que siguen hasta nuestros días, entre los cuales obviamente INTERSTELLAR es alumna devota) en lugar de intentar entretener al personal, lo que quiere es abrirle los ojos. No se sabe a qué. Pero estas películas se ven en la obligación moral de expandir nuestras prejuiciosas mentes.

Claro, antes de estas dos ya 2001 demostró que la ciencia-ficción era un género muy serio que podía brindarnos obras maestras. El problema es que no recaudó. Ni la gente, ni los críticos (como siempre, con su gran visión) la colocaron en el pedestal que le correspondía. Así que esperaron a ENCUENTROS... para decirse y decirnos con lágrimas en los ojos “¡Dioooos, no estamos solos!”

A mí esta película me parece una puta mierda de tomo y lomo y de cabo a rabo. Y si tuviera que hacer una lista con las diez escenas más gilipollas de la historia del cine, de ENCUENTROS... habría seis. Las otras cuatro probablemente las cogería de diferentes entregas de la saga EL EXORCISTA.

En definitiva, todo el laaaaaaargometraje es una amalgama de excusas para que ocurran cosas. Excusas muy muy estúpidas para satisfacer las pueriles fantasías de Steven Spielberg, entre los que lo de meter por sus... gafas a François Truffaut en el elenco (aportando cero a la trama) es la más vergonzante. También lo de Richard Dreyfuss lanzando tierra por su ventana es desesperante; lo de que el mobiliario tiemble o se abra y se cierre sin puto motivo (pase lo de las luces intensas, ¡¿pero eso?!); o, por supuesto, que el puto niño se lance por la trampilla cuando todos los niños del planeta Tierra en su situación estarían aterrorizados. SÍ, TODOS. ‘Bueno, alguno habrá que no’. ¡Nooooooo! Eso es como decir que un trillón de chimpancés tecleando por toda la eternidad en una máquina de escribir al final acabarían escribiendo ‘Hamlet’. NO CAIGAMOS EN EL UNIVERSO DE GILIPOLLEZ DEL DIRECTOR, POR FAVOR.

Porque sí. Spielberg es un tontete. No un retrasado ni un lerdo. Es alguien con talento. Pero cuando se sale de su línea de entretenimiento facilón (INDIANA, HOOK, JURASSIC...) y se pone a tener reflexiones adolescentes sobre la complejidad de la existencia, yo me salgo de la sala. Y que conste que ver esta película en un buen cine de verano en el ’78 debió ser impresionante... Más por sonido que por imagen, pero por ambas, sí señor. ¡Pero el guión! Ay Dios Santo, qué guión de mierda... A propósito, lo de la búsqueda de los desaparecidos (presuntamente abducidos) del principio pasa en el minuto veinte a 5º plano. Deleznable.

Douglas Trumbull es el verdadero artista aquí (la parte del documental en que explica los efectos especiales, por cierto, es el equivalente cerebral a una sesión de tortura de un guerrero comanche con un mal día). Ya que lo único rescatable de este martirio son los quince minutos finales, pero por Dios, NO OS LO TOMÉIS TAN EN SERIO, ¡es una jodida peli sobre marcianos, coña!

Yo pensaba que una película mala podría dar lugar a un documental al menos interesante (Jess Franco tiene un par de ejemplos). Pero no. En este caso, peli mala-making of malo.
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1 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
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