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Kaidan yukijorô (1968)

7,0
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Sinopsis
Un joven aprendiz y su maestro buscan en las montañas un árbol con el que tallar una estatua de la diosa Kannon. Tras encontrarlo, una tormenta de nieve les sorprende y se ven obligados a refugiarse en una cabaña. Pronto recibirán la visita de la mujer de nieve, que mata al maestro pero deja con vida al joven aprendiz a cambio de que nunca rebele lo acontecido esa noche. Tiempo más tarde, el joven conoce a una bella y misteriosa mujer de la que se enamora perdidamente. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Kaidan yukijorô
Duración
79 min.
Guion
Fuji Yahiro
Música
Akira Ifukube
Fotografía
Chishi Makiura
Productora
Daiei Studios
Género
Terror Fantástico Drama J-Horror Sobrenatural Fantasmas
7
Un monstruo dentro
Con sencillez formal y ritmo pausado, Kaidan yukijorô (Tanaka, 1968) se mueve con acierto entre los géneros del terror y el drama, logrando un delicado equilibrio entre ambos espacios. Para mí, esta armonía ya es algo destacable, pero director y guionista se atrevieron a ir más allá, permitiéndose jugar con las limitaciones del cine de terror, invirtiendo estereotipos y derrotando las expectativas del espectador.

El filme está basado en uno de los muchos relatos populares que giran en torno a la figura de Yuki-onna, personaje espectral que forma parte de la mitología japonesa tradicional. Según la leyenda, este espíritu se materializa en forma de mujer de tez pálida y cabello oscuro, dedicándose a deambular de noche por las montañas, congelando hasta la muerte a aquellos que se cruzan en su camino.

¿Os despierta esta descripción del fantasma algún recuerdo? Apuesto a que la imagen una niña de rasgos similares saliendo de un televisor de tubo ha cruzado la mente de más de uno. La caracterización del fantasma y la propia esencia de la leyenda de Yuki-onna, establecen conexiones evidentes entre Kaidan yukijorô y el subgénero J-Horror, cuyo boom se inició 30 años después del estreno de ésta. Sin embargo, a pesar de las similitudes, el filme del ’68 hace algo que The Ring (1998) y sus sucesoras no se han planteado todavía (al menos que yo haya visto), y es el construir a su personaje espectral como protagonista del relato.

En el cuento popular que adapta la película, Yuki-onna se encuentra con dos hombres que se ven atrapados en la montaña por una tormenta. El espíritu mata al más anciano, pero deja vivir al otro, porque es “joven y hermoso” (traducción: le mola). Sin embargo, al perdonarle la vida, el fantasma también le impone una prohibición: nunca podrá contarle a nadie lo que vio esa noche o ella misma tendrá que matarlo. Más tarde, el espíritu oculta su identidad tomando la forma de una humana y se casa con el joven, el cuál no se percata de su naturaleza espectral.

En el relato original, los esfuerzos del autor se concentran en crear intriga en torno a la prohibición impuesta por el espectro, utilizando la posibilidad de que el protagonista incumpla su promesa para generar incertidumbre y suspense. Mientras esta intriga se desarrolla, el espíritu aguarda la resolución de la misma con aparente paciencia y frialdad, escondido tras su aspecto humano.

La adaptación que se realiza en Kaidan yukijorô, respeta la estructura y los núcleos narrativos del relato original, pero se toma ciertas licencias, ubicando el suspense en lugares similares, pero enfocándolo de forma diferente. Este nuevo enfoque se debe sobre todo a que la película coloca al fantasma como protagonista, desarrollándolo como un personaje nuevo.

Lejos de la frialdad y el desafecto que la caracterizan en el cuento, Yuki-onna está representada en el filme como un espíritu que, aunque atesora un resentimiento enorme hacia los humanos, también anhela y envidia su felicidad. Es la lucha por alcanzar esa felicidad la que le da una nueva dimensión al personaje, una dimensión humana, con la que resulta fácil empatizar. La intriga sigue en el mismo sitio, el público sigue temiendo que el hombre incumpla su promesa, pero esta vez no porque ello signifique su muerte, sino porque significaría el fracaso del espectro en su objetivo humano y primario de alcanzar la felicidad.

No estoy diciendo con esto que Yuki-onna pierda en la adaptación todo su carácter vengativo o perverso, la vemos asesinar al anciano en los primeros compases del filme, igual que en el cuento. Su caracterización como fantasma también da bastante miedito, especialmente cuando la vemos desplazarse con delicadeza espectral y perturbadora o cuando dirige a la cámara su inquietante mirada. Pero guionista y director logran acercarnos a este ser complejo, no convirtiéndolo en un arquetipo plano de bondad extrema, sino explorando sus motivaciones y conflictos, dándole profundidad.

Tanto es así, que según avanza el metraje, no solo llegamos a admirar el empeño con el que la protagonista protege su felicidad y la de los suyos, luchando por mantener a su marido y a su hijo a salvo de las injusticias que los acosan, sino que llegamos a entender también su lado oscuro. Esta comprensión empieza a construirse cuando el espíritu adopta su forma de carne y hueso, momento en el que tiene que hacer frente a todos los horrores que un humano puede sufrir por ser mujer, hermosa y pobre en una sociedad como la del Japón feudal.

(Sigo SIN spoilers en la Zona spoiler)
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
La dama de las nieves
Discreta película sobre el relato japonés de la mujer de las nieves, que coge una buena historia y la estira como un chicle hasta los 80 minutos que dura, en donde lo único destacable son las apariciones de dicho fantasma, que por otra parte son fascinantes. En medio hay una anodina historia sobre la creación de una estatua que no resulta de mucho interés.

Recomendaría en su lugar la adaptación de la misma historia en la maravillosa antología de historias de terror Kwaidan (El más allá).
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1 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil