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La fiesta de Babette (1987)

La fiesta de Babette
Trailer
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Sinopsis
Siglo XIX. En una remota aldea de Dinamarca, dominada por el puritanismo, dos ancianas hermanas, que han permanecido solteras, recuerdan con nostalgia su lejana juventud y la rígida educación que las obligó a renunciar a la felicidad. La llegada de Babette, que viene de París, huyendo de la guerra civil, cambiará sus vidas. La forastera pronto tendrá ocasión de corresponder a la bondad y al calor con que fue acogida. Un premio de lotería le permite organizar una opulenta cena con los mejores platos y vinos de la gastronomía francesa. Todos los vecinos aceptan la invitación, pero se ponen previamente de acuerdo para no dar muestras de una satisfacción que sería pecaminosa. Pero, poco a poco, en un ceremonial intenso y emotivo, van cediendo a los placeres de la cocina francesa. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Dinamarca Dinamarca
Título original:
Babettes gæstebud (Babette's Feast)
Duración
102 min.
Estreno
16 de noviembre de 2012
Guion
Gabriel Axel (Historia: Karen Blixen)
Música
Per Norgard
Fotografía
Henning Kristiansen
Productora
Nordisk Films / Panorama Film International / DFI / Det Danske Filminstitut / Rungstedlundfonden
Género
Drama Siglo XIX Cocina
8
UN ARTISTA NUNCA ES POBRE
Película, sorprendendentemente sencilla, religiosa y artística. Con un mensaje principal que la trasciende: lo humano quiere decir arte y ser artista, hacer resonar por todo el mundo el corazón del artista que implica lo humano, la religión no tiene por qué consistir en negar lo humano (el ser artista); pues precisamente la mejor manera de ir realizando ya el Reino de Dios en este mundo es ofreciendo a los demás nuestra mejor versión de lo humano: dando nuestros talentos, nuestro arte, lo cual no sólo no nos empobrece ("Un artista nunca es pobre") sino todo lo contrario, nos enriquece y hace felices.

Es una crítica acerca de la religión empeñada en que para ganarnos el «más allá de este mundo» tenemos que ser infelices sobre la Tierra. Por esto, cuando Babette decide gastarse todo su dinero en un banquete para la gente que le ha acogido, la cual cree que la religión requiere de un vivir en la infelicidad adormeciendo los sentidos y el goce de la diversión, dichas personas religiosas reaccionan con la miope visión existencial de no querer saborear la comida, de no ser «in situ» felices, de no dejar a sus sentidos alegrarse más de la cuenta, dado que religiosamente consideran que el disfrute en demasía pertenece al «Más Allá». Sin embargo, el goce biológico del organismo en no pocas ocasiones también es digno de ¡aleluyas!

El festín de Babette conlleva el mismo sentido que el proceder artístico de Jesús de Nazaret: se puede ser misericordioso, religioso, amar, y a la par gozar bebiendo y comiendo; pues no siempre vamos a disponer de esta vida ni de estos sentidos, y aunque creamos en un paraíso en el «Más Allá», en este mundo somos artistas y ello significa dar realización a nuestros dones, talentos o artes; algo que implica en ocasiones generar cierta felicidad, o dicho de otra manera, disfrute, goce, contento de tal manera que los sentidos de nuestro cuerpo se sientan vivos.

Importante película que hay que ver, degustar y reflexionar; contiene un gran mensaje de fondo que puede pasar desapercibido entre una realización aparentemente sencilla.

Fej Delvahe
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69 de 81 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
"Esta noche he aprendido que en este hermoso mundo nuestro todo es posible"
Un pequeño prodigio presentado con una sencillez abrumadora y hermosa. Una lección de humildad bajo la batuta tierna y acogedora del danés Gabriel Axel, que ha sabido tocar el registro más suave y la campanada más gozosa para el corazón de una espectadora como yo.
Joyas como la presente, ofrecidas bajo un aspecto modesto, sin grandilocuencias, saben desgranar una filosofía de vida que es alimento para el espíritu y alas para el sentimiento.
Con su mirada amable, optimista y sorprendentemente sensible, Axel retrata el alma colectiva de una comunidad luterana y puritana asentada en una aldea costera de Dinamarca. Gentes dedicadas a su sincero culto a Dios y a promulgar la austeridad exterior para el enriquecimiento interior y la convivencia pacífica en la que las tentaciones terrenales son vencidas por medio de una intensa fe.
Axel podría haberse decantado por derroteros de insatisfacción personal de las tres protagonistas, basándose en la extrema austeridad de sus vidas, pero no lo hace. Las abnegadas y encantadoras hermanas Filippa y Martina derraman tanta bondad y encuentran tanto consuelo en su fe y en su afecto espontáneo hacia el prójimo, que es inconcebible que puedan sentir insatisfacciones profundas. Renunciaron al amor y cambiaron el curso del destino de dos hombres que hallaron en ellas una fuente de paz y armonía en un momento crucial de su pasado, para llevar en adelante existencias mucho más ricas y satisfactorias espiritualmente. Axel no intenta disimular el hecho de que ellas llegaron a plantearse en aquel momento de su juventud el concederse una oportunidad para el amor, y que tal vez sienten nostalgia por lo que dejaron marchar. Pero si hubo en ellas alguna añoranza de aquello a lo que renunciaron, sin duda la compensaron con su vida dedicada a la alabanza de Dios y al servicio a sus semejantes.
La llegada de Babette, una mujer francesa maltratada por los acontecimientos de su país, supone un soplo de aire renovado en la comunidad. Sola en el mundo, aferra con adoración la caritativa y desinteresada mano que las dos hermanas le tienden, y se integra con agradecimiento en la minúscula aldea. Y un día tendrá la oportunidad de devolverles a todos las atenciones recibidas... Y lo hará a su manera especial y única, enseñando a esas gentes sobrias a valorar un poco más los pequeños placeres.
Sobresaliente drama filosófico y espiritual que, equiparando las delicias gastronómicas a la satisfacción del alma, invita a disfrutar de lo que la vida nos regala. A aprender el don de saber dar y saber recibir. A sentirse en paz con uno mismo.
No es necesario ser especialmente creyente para que nos llegue el mensaje de esta bonita historia que trasciende más allá de lo religioso y alcanza la misma esencia de la búsqueda del equilibrio personal.
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50 de 59 usuarios han encontrado esta crítica útil