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Asesinato en el Expreso de Oriente (2017)

Sinopsis
Durante un viaje en el legendario tren Orient Express, el detective belga Hercules Poirot investiga un asesinato cometido en el trayecto, y a resultas del cual todos los pasajeros del tren son sospechosos del mismo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Murder on the Orient Express
Duración
116 min.
Estreno
24 de noviembre de 2017
Guion
Michael Green (Novela: Agatha Christie)
Música
Patrick Doyle
Fotografía
Haris Zambarloukos
Productora
Coproducción Estados Unidos-Malta; 20th Century Fox / Scott Free Films / Genre Films / Latina Pictures / The Mark Gordon Company
Género
Intriga Drama Crimen Trenes/Metros
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Agatha Christie Hércules Poirot
7
¿Qué tienen en común 12 extraños?
Con un reparto absolutamente sublime, "Murder on the Orient Express" es una buena adaptación, fiel a la icónica novela de Agatha Christie.
12 extraños en un tren, víctimas del pasado y un violento asesinato casi imposible de resolver. ¿Cuál es la relación?
El relato de Christie sutilmente nos pregunta sobre si conocemos a otras personas, a nosotros mismos y pone en duda nuestra noción de justicia.
Tenía muchas ganas de verla y no me ha decepcionado para nada, pero es cierto que hay muchos (casi demasiados) personajes. Aunque creo que no se debe achacar este fallo enteramente a la película, sino al material original.
Esta adaptación casi teatral demuestra que Branagh ha mejorado mucho con el paso de los años como actor y director. La película combina planos interesantes e inusuales con una interpretación memorable de Monsieur Poirot casi a la altura de Peter Ustinov y Albert Finney. La encarnación del detective sobresale gracias al perfecto acento francófono que pone Branagh (que probablemente se pierda, por desgracia, con el doblaje en castellano), su inteligencia, una pizca de humor que hace al personaje entrañable y escenas que añaden capas de profundidad al detective así como una curiosa evolución psicológica cuando su sistema de creencias y paradigmas racionales se ve puesto en duda.
Por supuesto todos los actores hacen unas buenas interpretaciones: Johnny Depp representa a un cruel señor Ratchet de manera muy convincente, Michelle Pfeiffer es una fría y seductora viuda, el gran Derek Jacobi es un mayordomo, Judi Dench es la princesa...
La mayor imperfección de la película es cuando ya sabes quién es el asesino, bien porque te has leído el libro o porque has visto la película de 1974, pero aún así, la versión de Branagh logra engancharte y hasta acelerar el ritmo de tu corazón en el momento del clímax.
Ojalá sea un éxito porque me encantaría disfrutar de otro remake de una novela de Agatha Christie en el futuro.
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26 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Crítica de "Asesinato en el Orient Express"
-Remake innecesario. Con adornos pueriles, decisiones fallidas e interpretaciones insípidas.
-No hay nada en la propuesta que invite a subirse a bordo si ya se conoce la historia.

No sé ustedes, pero un servidor echa mucho de menos al Kenneth Branagh previo a los proyectos de encargo, a aquel extraordinario adaptador de Shakespeare. En cuanto tuve noticias de su nueva propuesta, un remake de la fallida pero interesante adaptación que Sidney Lumet hizo de la novela homónima de Agatha Christie, ya dilucidé que sería otra película anodina del cineasta. Una conclusión para la que no se hacía necesario ser el mismísimo Poirot. No obstante, para calmar mi conciencia por el cinismo de mis prejuicios, he decidido viajar en el expreso de Branagh. Una excursión con guion de Michael Green (“Blade Runner 2049”) y en la que Branagh también se coloca delante de las cámaras para encarnar al propio Poirot, que gana mucho protagonismo en esta versión, abandonando el aspecto coral de la historia. El reparto lo completan -entre otros-: Willem Dafoe, Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Derek Jacobi, Daisy Ridley, Josh Gad y Penélope Cruz. Ahora toca subirse de nuevo al Orient Express. Los que sean primerizos pásenlo bien, los experimentados disfruten del leve traqueteo de las vías y que les ayude a conciliar el sueño, el tren -lamentablemente- no va a descarrilar.
Todo comienza con una introducción destinada a presentarnos al detective Poirot y su necesidad de equilibrio. Branagh está extrañamente carismático en el papel, y aunque presenta algunos rasgos característicos del personaje es difícil reconocer al detective de Christie; aquí histriónico y tediosamente nostálgico. Un poco como el Branagh director, que desde un principio deja claras sus intenciones de centrarse más en el personaje y su evolución (lógico siendo la primera de una serie de películas sobre Poirot) así como el conflicto moral del desenlace, que Lumet desaprovechó. El problema principal es que a esa evolución se le ven las costuras incluso si no sabes nada de la historia. No obstante, aún queda el otro elemento de interés, el misterio. Una vez en el tren, tras la torpe presentación de los pasajeros, comienza un viaje que invita al tedio a cualquiera que sepa como se desarrollan los acontecimientos; pues Branagh desecha cualquier cambio atractivo mientras se topa con los mismos obstáculos que Lumet e incluso los acentúa. Me refiero a la falta de tensión y a las actuaciones sin carisma, problemas a los que ahora se añaden un par de escenas de acción metidas con calzador, los subrayado, la caricatura de los personajes y el contradictorio empleo del CGI para la creación de sus impresionantes paisajes exteriores, en 65mm.
Se entiende que Branagh, demasiado nostálgico para salirse del esquema marcado, prefiere que su versión destaque por sus exteriores montañosos con nubes anaranjadas, los constantes travellings y esos impecables planos cenitales. Un aburrido contraste frente a aquella encerrona de Lumet, en la que los exteriores nevados apenas se apreciaban a través de las ventanas, dejando que lo interesante ocurriera en el interior. La comparación desastrosa proviene del elenco de estrellas. En la de Lumet había falta de carisma individual (con excepciones) en pos de una excelente coralidad, aquí simplemente hay un fracaso total. Michelle Pfeifer es la única que destaca, gracias a una escena en el tercio final, mientras el resto se debate entre la caricatura (Depp), la insustancialidad (Dafoe) y el esperpento (Cruz). En la conclusión Branagh amenaza con triunfar, reduciendo el impacto del descubrimiento (que deja mucho que desear) para intensificar como le afecta a Poirot. Sin embargo donde a Lumet le faltó a Branagh le sobra, y cae en la teatralidad y el exceso donde la delicadeza, que no la escasez, hubiera ido mejor. El recorrido final de Poirot a través del Orient Express, filmado en una larga toma con steadicam (la más larga de la historia en 65mm), llega más hondo que toda la verborrea previa.
Después de 40 años desde que Lumet adaptara la magnífica novela de Christie, Branagh presenta su versión. Una película que gustará a cualquier desconocedor de las historias de Poirot, pero que no tiene nada que ofrecer a los que ya conozcan la última parada del viaje. Al cineasta le queda la ventaja de haber logrado un desenlace más acertado que el de Lumet, pero algunos seguimos esperando que Branagh lleve “Macbeth” al cine.
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7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
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