The lords of Salem
Crítica
20 de junio de 2013
PROFANEMOS A LA VIRGEN PUTA
por Natxo Borràs. 6 (Interesante)
Evocando en la Historia del Noreste de Estados Unidos en sus albores con el proceso por brujería contra un grupo de mujeres a finales del siglo XVII en el Estado de Massachussetts en plena colonización del Nuevo Mundo. El dramaturgo Arthur Miller escribió una obra teatral, “The Crucible” y traducido aquí con el título de “Las brujas de Salem” que se estrenó con gran éxito en los escenarios de Broadway en los años cincuenta.

Ni en cine Rob Zombie será capaz de superar la obra de Miller, eso es innegable porque sus intenciones son distintas. Zombie también es músico, y su nueva tarea como director ha sido proclive al videoclip compensado con un electrizante clímax propenso al “grand guignol”. Sus dos primeras entregas de “Halloween” hacen justicia a su proclive modo de presentar un cine de terror estético, distinto y, casi siempre, a merced de su musa y esposa Sheri Moon. Aquí interpreta a Heidi LaRoq, una locutora que presenta un programa nocturno de radio. Cuando recibe una misteriosa caja con un vinilo en su interior con remitente de los denominados “Señores de Salem”, ignora por completo que acaba de desatar una maldición incompleta siglos atrás cuando la bruja Margaret Morgan (Meg Foster) preconizó antes de ser devorada por las llamas.

Lo Mejor: el intento, agradecido, de recuperar a veteranas estrellas como Patricia Quinn (The Rocky Horror Picture Show; Yo Claudio); Dee Wallace Stone (ET; Aullidos) o Meg Foster (La Selva Esmeralda; Están Vivos), Ken Foree (Zombie, dawn of the Dead) o Bruce Davison (Vidas Cruzadas).
Lo Peor: las impertinentes narraciones en off.
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